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Desecha estos 3 objetos navideños: ¡atraen el mal!

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Ritual sencillo para consagrar el árbol y el belén

Puedes hacer esto en Nochebuena o cualquier día durante la temporada navideña:

Necesitarás:

Agua bendita (si la tienes)

Una vela blanca

La imagen del Niño Jesús (del Belén)

Pasos:

Apaga las luces y guarda silencio unos segundos. Enciende la vela y di una frase corta, por ejemplo:

“Señor Jesús, sé la luz de esta casa.”

Rocía el árbol con agua bendita (si la tienes) y di:

Que este hogar sea tuyo. Que haya paz, fe y unidad aquí.

Toma al Niño Jesús y camina por tu casa por unos momentos, habitación por habitación, diciendo:

“Jesús, quédate con nosotros.”

Colócalo en el pesebre con reverencia y termina con una sencilla oración por tu familia:

por la salud, el trabajo digno, la paz, el perdón y la protección.

No se trata de miedo. Se trata de orden espiritual: eliminar lo que obstaculiza y poner a Cristo en el centro.

Consejos y recomendaciones:

Hazlo en familia: una limpieza espiritual compartida une más de mil discursos.

Evite la superstición disfrazada: si algo depende de la “suerte”, las “energías” o los “amuletos”, examine si está minando su confianza.

Recordar con fe a los seres queridos fallecidos: una oración por ellos y un gesto genuino de amor por los vivos es más saludable que convertir la noche en un memorial de tristeza.

Menos objetos, más significado: a veces la casa está llena de adornos, pero vacía de espíritu. Simplificar puede traer paz.

Cuando tu hogar transmite un solo mensaje —Cristo en el centro— la Navidad recupera su poder: paz verdadera, unidad y esperanza. Elimina lo que confunde, conserva lo que edifica y haz de tu hogar un lugar donde la luz provenga no solo de la decoración, sino del corazón.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

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