Lo verdaderamente aterrador era que Matilda no mentía cuando decía que amaba a Edmund. Lo amaba como un científico ama un experimento perfecto. Edmund representaba su mayor logro: la transformación de un poderoso hombre heterosexual en alguien tan psicológicamente dependiente que aceptaría cualquier humillación, cualquier dolor, solo para mantenerla en su vida. Y estaba orgullosa de esa obra.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.