Una noche, se acercó y me dijo:
"Alquilé un apartamento pequeño. Para nosotros. No para 'volver', sino para empezar. Si quieres".
Me quedé callada un buen rato. Luego pregunté:
"¿Y si no quiero?".
Tragó saliva: "Entonces... aprenderé a vivir con normalidad. Para mí. Para no convertirme en alguien que se aleja porque no puede hablar del presente".
Y entonces me di cuenta: esto no es un ramo bonito. Esto es madurar. No dije que sí de inmediato. Dije:
"Lo pensaré".
Porque la libertad no se trata de que te arrebaten. La libertad se trata de poder elegir.
Epílogo. Una mujer con ramos, y sin culpa
⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.