No me pegaron.
Porque pegar deja marcas.
A mí me castigaron de una forma más limpia.
Más cruel.
Más silenciosa.
Me dejaron desaparecer poco a poco dentro de la casa que yo misma pagué.
Mi nombre es Teresa Ramírez.
Sesenta y ocho años.
Viuda.
Madre de un solo hijo… o eso creí.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.