ADVERTISEMENT

En nuestra boda, mi esposo levantó su copa y dijo: “Este baile es para la mujer que he amado en secreto durante diez años.”

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT

A veces pienso en Clara.
En que, a su manera, también fue una víctima de la cobardía de los demás.
De un padre que ocultó, de un hombre que mintió, y de una hermana que amó sin sospechar.

No todos los amores merecen perdón, pero algunos errores merecen comprensión.

Y esa fue mi lección: el silencio también puede ser cómplice.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT