Al principio, pensó en seguir adelante. Había sido un día largo y aún faltaban sesenta kilómetros para llegar a casa. Pero cuando su faro recorrió el coche, vio a una joven agachada junto a la rueda trasera. Parecía de unos quince o dieciséis años, llorando en silencio mientras intentaba aflojar las tuercas con una llave de tuercas. Algo en la escena lo atrajo: no solo su miedo, sino la forma en que miraba constantemente hacia el bosque, como si esperara que alguien, o algo, emergiera de las sombras.
ver continúa en la página siguiente
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.