Rick había pasado casi tres décadas corriendo entre edificios en llamas, rescatando a desconocidos y calmando rostros asustados. Reconocía el miedo al instante. Lo que vio esa noche no fue frustración, sino terror.
Un desconocido asustado en una carretera oscura
Rick dio la vuelta con su motocicleta y se detuvo a unos seis metros detrás del coche, manteniendo la distancia para no asustarla. En cuanto la luz de su faro la iluminó, ella se levantó de un salto, agarrando la barra de hierro como si fuera un arma.
"¡Atrás!", gritó. "¡Tengo gas pimienta!"
ver continúa en la página siguiente
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.