“Ya lo hice esta mañana”, respondió Castillo. También solicité al doctor Vázquez que revisara los registros del museo para identificar a todas las personas que colaboraron con la organización del festival. El inspector cerró el expediente original. “Señor Sandoval, con la evidencia del cenote, esta investigación toma un giro completamente diferente. Ya no buscamos a una joven que desapareció.
voluntariamente. Ahora investigamos un posible homicidio. Roberto sintió un escalofío. Durante 7 años había mantenido la esperanza de que Paloma estuviera viva en algún lugar, construyendo una nueva vida. Ahora enfrentaba la posibilidad de que su hija hubiera sido asesinada esa noche del Hanal Pixan. ¿Cuáles son los siguientes pasos?, preguntó Roberto.
Mañana comenzaré a reinterrogar a todos los testigos. También solicitaré una orden para examinar el cenote completamente. Si hay más evidencia ahí abajo la encontraremos. Roberto Sandoval Mendoza condujo su vehículo hacia la Universidad Autónoma de Yucatán.
Había decidido hablar personalmente con los compañeros de clase de paloma, algo que no había hecho exhaustivamente en 2007. El inspector Castillo le había dado permiso para realizar su propia investigación paralela en el campus de ciencias antropológicas. Roberto localizó a Sofía Medina Rejón, quien ahora trabajaba como arqueóloga en el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Sofía accedió a reunirse con él en la cafetería estudiantil. “Señor Sandoval, siento mucho lo que están pasando ustedes y la señora María Elena”, dijo Sofía. “¿Es cierto que encontraron pertenencias de Paloma en el cenote de Xlaca?” Sí, su identificación, la pulsera y fragmentos de su UI PIL. Confirmó Roberto. Sofía, necesito que me cuentes todo lo que recuerdes de esa noche, cualquier detalle que no mencionaste en 2007.
Sofía se concentró en sus recuerdos. Paloma llegó al centro como a las 9 de la noche. Carmen y yo la encontramos cerca de la casa de Montejo. Ella parecía diferente, más nerviosa de lo normal. ¿En qué sentido diferente? revisaba constantemente su teléfono y cuando le preguntábamos qué pasaba, solo decía que esperaba una llamada importante. También llevaba más dinero del que normalmente cargaba.
Roberto se interesó en ese detalle. ¿Viste cuánto dinero llevaba? En un momento sacó su cartera para comprar un refresco. Vi varios billetes de 500 pesos. Me pareció raro porque Paloma siempre era muy cuidadosa con sus gastos. mencionó para qué necesitaba tanto dinero. Sofía negó con la cabeza. No. Pero cuando le pregunté se puso incómoda y cambió de tema rápidamente.
Roberto tomó notas mentalmente. ¿Recuerdas con quién habló Paloma esa noche? Con varias personas del festival. Conocía a muchos estudiantes de antropología y arqueología, pero hay algo que nunca mencioné en mi testimonio original. ¿Qué cosa? Alrededor de las 11 de la noche vi a Paloma hablando con el doctor Aurelio Vázquez. Parecían estar discutiendo algo serio.
El doctor Vázquez la tomó del brazo y la llevó hacia una zona más privada cerca de los portales. Roberto sintió un impulso de adrenalina. ¿Por qué no mencionaste esto en 2007? Porque pensé que era una conversación académica normal. El doctor Vázquez conoce a muchos estudiantes, pero ahora con lo que ha pasado me parece importante. Pudiste escuchar de qué hablaban.
No, estaban demasiado lejos. Pero el lenguaje corporal de Paloma sugería que estaba incómoda. Se veía tensa. Roberto decidió buscar a Carmen Valdesca Amal inmediatamente. Sofía le proporcionó el número telefónico actual de Carmen, quien ahora trabajaba como maestra de educación primaria en Valladolid.
Carmen accedió a encontrarse con Roberto esa misma tarde en un café del centro histórico de Mérida. Cuando llegó, Roberto notó que parecía nerviosa. Señor Sandoval, he estado pensando mucho en Paloma desde que supe de los hallazgos en el cenote, comenzó Carmen. Hay algo que nunca dije porque me daba miedo. ¿Qué es, Carmen? Unos días antes del festival, Paloma me confesó que alguien la estaba chantajeando. Roberto se incorporó bruscamente en su silla.
¿Cómo que chantajeando? Alguien había tomado fotografías de ella sin su permiso. Fotografías comprometedoras. Esa persona le pedía dinero a cambio de no publicarlas. ¿Sabes quién era? Carmen negó con la cabeza. Paloma no quiso decírmelo, solo me dijo que era alguien respetable, alguien a quien nadie le creería si ella lo denunciaba. ¿Cuánto dinero le pedían? 5000 pesos inicialmente.
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