Necesitaba conectar con algo real, con algo que le recordara que su vida no siempre había sido ese infierno de seda y crueldad. Se arrodilló junto a su vieja maleta de cartón y sacó su caja de tesoros. se sentó en el suelo ignorando la suavidad de la alfombra y la abrió sobre su regazo. El olor a madera vieja y a papel guardado la transportó a otro tiempo. Primero sacó el zapatito de estambre azul que ella misma había tejido para Alejandro cuando era un bebé.
Era tan pequeño que cabía en la palma de su mano. Recordó sus dedos torpes luchando con las agujas, la ilusión de sentir sus pataditas en el vientre. A su lado colocó el viejo reloj de pulsera de su esposo. No funcionaba desde hacía décadas, pero aún podía sentir el calor de su piel en el metal gastado. Recordó sus manos fuertes, su risa ronca y el vacío inmenso que dejó cuando se fue. Alejandro era lo único que le quedaba de él, la continuación de su amor.
Luego vino la foto de la graduación de primaria con su niño chimuelo y orgulloso. y el dibujo del solriente. Cada objeto era un ancla, un recordatorio de una vida de sacrificios y de un amor tan vasto que no conocía límites. Fue ese amor el que la llenó de una súbita y ardiente oleada de furia. ¿Cómo se atrevía esa mujer a pisotear todo lo que ella representaba? ¿Cómo se atrevía a amenazar la única luz de su vida? El impulso fue más fuerte que la razón.
Tomó su celular. No podía seguir así. Alejandro tenía que saber la verdad. Tenía que abrir los ojos. Su pulgar temblaba mientras buscaba su contacto en la agenda. Se detuvo sobre el botón de llamar, su corazón latiendo con una fuerza desbocada. Tienes que hacerlo, Isabel, se dijo en un susurro. Por tu hijo. Él tiene que saber con qué clase de víbora se va a casar. Pero una voz más fría y temerosa le respondió en su cabeza. Y si no te cree, y si Valeria, con sus lágrimas de cocodrilo y sus mentiras bien ensayadas, lo convence de que estás loca, de que son celos de una vieja que no quiere soltar a su hijo, lo perderás.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.