
Cuando una niña con un vestido amarillo entró sola en el edificio de una multinacional y anunció:
“Vine a la entrevista en lugar de mi mamá”, nadie imaginó lo que estaba a punto de suceder.
La recepcionista parpadeó, creyendo que había visto mal. Frente a ella estaba una niña de unos siete u ocho años, con el cabello recogido con un lazo sencillo, un vestido amarillo impecable y… un maletín marrón en la mano.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.