Semanas después, en una pequeña ceremonia, Luz recibió una medalla. Cuando le acercaron el micrófono, dudó un segundo. Luego habló:
—Si no hubiera tenido un peso… le habría dado mi mano —dijo—.
Porque nadie… nadie debería estar solo.
El auditorio se puso de pie.
No todos los héroes llevan uniforme.
Algunos llevan una sudadera morada…
y un corazón que no sabe abandonar.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.