Y entendí algo que nadie volverá a quitarme:
No soy una inversión.
No soy un riesgo.
No soy un error contable.
Soy una mujer que sobrevivió.
Que eligió.
Que volvió a caminar hacia su propia vida.
Y esta vez…
nadie más decide mi valor.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.