Si has llegado hasta aquí, quizá esta historia te ha removido algo. Tal vez conoces a alguien que vive una situación parecida, o quizá eres tú quien guarda silencio. En España, muchas historias se quedan dentro de casa por miedo o vergüenza. Hablar cambia las cosas. Escuchar a los niños también.
Cuéntanos en los comentarios qué piensas: ¿crees que siempre debemos escuchar la voz de los hijos en estos procesos? ¿Has vivido algo similar? Tu experiencia puede ayudar a otros a dar el paso. Porque a veces, una sola voz valiente es suficiente para detener una mentira.