ADVERTISEMENT

“NO ENTRES A LA CASA, TU NOVIA TE TENDIÓ UNA TRAMPA” — GRITÓ EL NIÑO POBRE AL MILLONARIO…

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT

Porque, al final, no se trataba de dinero ni de apellidos. Se trataba de eso que ahora tenían entre los dos: una casa pequeña, un perro que dormía en el sofá, una mesa donde siempre había un plato para alguien más, y una certeza simple y poderosa.

Por fin, estaban en un lugar donde nadie tenía que avisar: “No entres, es una trampa”.

Por fin, estaban en casa.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT