Así que, antes de despedir a un agricultor, a un conserje o a cualquiera que trabaje con sus manos, recuerden: sin nosotros, el mundo se muere de hambre.
Y antes de despedir a un niño con dificultades con las fracciones, recuerden: solo necesitan que una persona crea.
Yo creí. Y ahora él cree.
Así se cultiva un futuro. Una semilla. Un niño. Una nota a la vez.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.