Y, naturalmente, así es como funciona. Mientras el aire queda atrapado en la cáscara, crea una presión de aire única durante la cocción, por lo que la clara queda pegada a la cáscara como si estuviera pegada con pegamento. Pero, al dejar escapar el aire, la clara se asienta como de costumbre, y al momento de pelarla, se desprende de la cáscara como si se acabara de desprender. Sin palabrotas.
Cómo hacerlo sin romperlo todo.
Bien, para ir al grano: toma el huevo, sujétalo con cuidado pero con firmeza y presiona con un alfiler o tachuela el extremo redondeado (el extremo grande, no el puntiagudo). Probablemente sentirás un pequeño chasquido al romper la cáscara y entrar en la bolsa de aire. Esa es la señal de que lo hiciste correctamente. Luego, sumérgelo con cuidado en agua hirviendo y cocínalo como de costumbre.
Sin utensilios sofisticados ni preparación previa, sin aparatos carísimos ni excesivamente complejos para cocinar huevos, sacados del último video viral sobre un anuncio nocturno. Solo un poco de práctica y tu tiempo.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.