—Elena, no soy pobre. Soy más rico que antes. Y todo lo que tengo… ahora también es tuyo. Te amo con todo mi corazón.
Todos aplaudieron. Tiffany y las demás se fueron llenas de envidia y vergüenza.
Elena abrazó a su esposo. Ese día, no solo se casó con un multimillonario, sino que encontró a un hombre dispuesto a entregarlo todo a una mujer de corazón puro.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.