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Vivieron juntos por 70 años, uniendo sus almas en lo que todos creían un amor inquebrantable.

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La casa donde Miguel y Teresa vivieron sus últimos años se convirtió en el lugar de reunión de la familia extendida. En las paredes colgaban fotos de 72 años de matrimonio, la boda humilde en la iglesia de San Judas, Tadeo. Los primeros años de pobreza y lucha, los hijos pequeños corriendo por el jardín, las bodas de plata y oro, los nietos llegando uno tras otro.

Y en el jardín, las gardenias que Miguel había plantado para Teresa seguían floreciendo cada primavera, llenando el aire con su perfume celestial, recordando a todos que había existido un amor tan grande que había vencido al tiempo, a la pobreza, al miedo y hasta a la muerte misma.

Esta es la historia de Teresa y Miguel, dos almas que se encontraron en una plaza de Guadalajara y decidieron amarse para toda la eternidad. Es la historia de un amor que sobrevivió a todo, a la oposición familiar, a la pobreza, a los accidentes, a la enfermedad, a los secretos y al tiempo mismo. Porque al final lo que importa no es que hayamos tenido miedo, lo que importa es que a pesar del miedo hayamos elegido el amor. Y ese amor cuando es verdadero, cuando es puro, cuando es eterno, ese amor nunca muere.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

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